
¿Pusísteis muchas expectativas en esas vacaciones con la esperanza de que os sirviera para limar asperezas, uniros y haceros más fuertes como pareja? Buen intento, pero no suele funcionar… unas vacaciones, al igual que un hijo, no salva una relación
Con los estilos de vida que llevamos muchas parejas apenas se ven……y cuando un pareja está mal, aunque no sea consciente de ello, se resiente mucho por el hecho de compartir más tiempo juntos, la culpa… no es de la vacaciones. A lo largo del año la crisis queda en un segundo plano por las obligaciones de cada uno tenemos, pero con tiempo libre, no hay excusas para no afrontarla, es “una verdadera prueba de fuego”.
Los deberes hay que llevárselos hechos antes de salir de vacaciones. Al igual que en esta crisis económica estamos aprendiendo a no echar la responsabilidad de arreglarla ni a determinadas empresas o ayuntamientos, ni a políticos de turno y ni a otras instituciones, tampoco debemos idealizar las vacaciones como única solución a la crisis.
Primer consejo, no toméis decisiones drásticas después de unas malas vacaciones, (un tercio de las rupturas se registran después del verano -Instituto de Política Familiar-). Gracias a los testimonios de usuarios del Rincón del Parado, iremos confeccionando una serie de experiencias y vivencias que nos ayudarán a ver las cosas con más claridad y a crecer como personas, después de todo... El amor es el mejor regalo de la vida.






