La principal fuente de gastos en un hogar, además de las letras de hipotecas, vehículos u otros créditos, es la compra de los bienes de alimentación y otros gastos de la familia. A estas alturas, todas las familias deben tener una previsión de ingresos y gastos que le permitan ajustar la economía mes a mes. Pero para ayudar a mantener ese equilibrio, hay algunas medidas que están en nuestra mano.
La primera de ellas es muy clara: comprar solamente lo necesario. En tiempos de dificultades hay que priorizar qué puede aplazarse y qué hay que comprar de inmediato. Es la manera más inteligente y provechosa de comprar. Pero una vez que decidimos que es necesario realizar el gasto, hay que saber elegir qué y dónde se compra.
Los mercadillos y tiendas de segunda mano marcan la diferencia en cuanto a precios. Bien es cierto que hay que asegurarse de que la calidad o la funcionalidad del producto es acorde con lo que buscamos y necesitamos, pero una vez comprobado, pueden conseguirse buenas gangas en, por ejemplo, artículos de ropa.
Ahora cada vez están más de moda los outlets, es decir, lugares donde comprar ropa o electrodomésticos pasada de temporada o con alguna pequeña tara o defecto. Los productos conseguidos tienen precios inferiores que en el mercado ordinario, pero conviene buscar e indagar bien: hay ocasiones en las que se infla el precio original para que el “precio rebajado” parezca una ganga, aunque no lo sea.
Por otra parte, el comercio electrónico es una herramienta cada vez más extendida y usada. Numerosas tiendas venden productos más baratos (al ahorrarse diversos costes en la venta online) que pueden hacer ahorrarnos algunos euros, además del ahorro de tiempo en la compra. Eso sí, se recomienda pensar bien antes de comprar, pues la facilidad para realizar la compra puede hacer que gastemos más cantidad de la que en un principio teníamos planeado.
Por último, a la hora de comprar en supermercados, tres últimos consejos. El primero, las marcas blancas. Su precio reducido no siempre conlleva una pérdida de calidad, pues pueden estar fabricadas por buenas marcas. Como ejemplo, los macarrones del Mercadona son de Pastas Gallo, mientras que los flanes del Día son Flanes Dhul. El segundo consejo, comprar productos de temporada, pues suelen estar más baratos. Y el tercero, planear el menú semanal con antelación, con previsión a consumir durante la cena los sobrantes de la comida: España es el país europeo que más comida tira a la basura.










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