Por muy pequeña que nos parezca nuestra red de conocidos, el uso regular de una agenda genera un mejor uso de la información de la que disponemos. El hábito de tener al día nuestra agenda conlleva un mejor conocimiento de las personas que conocemos y de los tipos de ayuda que pueden ofrecernos, así como favorece el establecimiento de más relaciones y contactos. La agenda no es solo una herramienta de registro de información, sino también una herramienta de planificación para proponernos el cumplimiento de tareas, objetivos, actividades, etc...
Importante: estar localizable.
No sólo debemos organizar la forma en que vamos a contactar con otras personas: debemos facilitar a los demás que puedan contactar con nosotros. Para ello, podemos elaborar o disponer de nuestra propia página web, ofrecer nuestras tarjetas de visita, contar con un correo electrónico, con una línea de teléfono (y su contestador automático) y, es recomendable estar localizable en un teléfono móvil.













