Hemos comentado con anterioridad que la actividad de buscar empleo es en sí mismo un trabajo. Pero dentro de todas las horas que dedicamos en esta búsqueda, un buen porcentaje tenemos que dedicarlo a la actualización y puesta al día de nuestros datos laborales. Si la información que estamos mostrando a nuestros posibles empleadores es antigua o incompleta, es como si no hubiéramos realizado nuestros últimos cursos, trabajos o jornadas, y por tanto estamos corriendo el riesgo real de perder oportunidades de trabajo o entrevistas.
En primer lugar, lo que debemos tener actualizado al día es nuestro currículum. Si tenemos unas copias ya hechas pero sin actualizar, no los aprovechemos entregándolos, pues nos estamos restando valor en esos lugares. Es mejor reciclarlos usándolos como papel para anotar (por ejemplo, junto al teléfono), e imprimir o realizar otro currículum que sí refleje todas nuestras experiencias formativas o laborales.
En segundo lugar, los agentes públicos de empleo deben tener hasta el último dato de nuestras experiencias. Eso a veces implicará hacer largas colas para hacer una pequeña modificación en la ficha que guardan dichos servicios, pero debemos ser conscientes que pasar por esa molestia puede marcar la diferencia en ser llamado para un proceso de selección o no.
Los portales de Internet o redes sociales de trabajo no deben ser menos, aunque también resulte tedioso llevar a cabo esta actualización. Las personas que emplean estos portales suelen estar apuntados a una media de entre 3 y 5, y dichas modificaciones pueden llevarnos su tiempo, pero insistimos en la misma idea que con los servicios públicos de empleo: una experiencia adicional puede resaltar nuestro perfil sobre el de otros candidatos.
Por último, la actualización de datos es una buena justificación para volver a ver nuestros contactos. Quedar con ellos, tener una agradable conversación e incluir en ella que también hemos realizado la experiencia más reciente, es una buena manera de no caer en el olvido y hacer recordar nuestro perfil y objetivos a los conocidos.
Así que no olvidéis esta máxima: si hemos tenido un trabajo o realizado un curso recientemente, y no lo informamos a los demás, es como si no lo hubiéramos hecho.













