Crecemos en la medida que reaccionamos con eficacia salvando los retos que tenemos cada día, en las dificultades, sin excusarnos. A lo largo de la historia, las grandes personas, son aquellas que han hecho frente a las grandes dificultades de su tiempo.
Si uno quiere hacer frente a los grandes retos que cada persona tiene, lo que debe de hacer es empezar a hacer frente a los pequeños retos de cada día, aceptarlos y ser responsable con ellos.
Comentemos tres aspectos que vienen en relación a lo expuesto (agudizado en época de crisis):
1) Se le da mucha importancia a la política: se habla mucho de política, quizás demasiado. Cuanto más vote uno a los políticos para que les resuelvan las cosas, más control da a los políticos. Démosles el control, pero no la responsabilidad inherente de cada uno.
2) Un presidiario normalmente no acepta sus delitos. Le echa la culpa a la sociedad, a su mala infancia, a sus malas amistades. Intenta excusarse para no cargarse de responsabilidad. Intentemos nosotros no hacer lo mismo con nuestros problemas y nos ira mejor.
3) Según los últimos estudios se dice que el 80% de las enfermedades tienen un origen psicológico. Incluso algún estudio ese porcentaje lo eleva bastante más. Infravaloramos la capacidad de nuestro cerebro de una forma bestial. Y como hemos comentado en otros artículos, la actitud y la capacidad de cada uno para dirigir su mente a pensamientos positivos (llamado inteligencia emocional) es una de las facultades más impresionantes que tenemos todos.
Derivar responsabilidad es muy humano, y a veces necesario psicológicamente para descargarse uno, pero no debería ser la pauta general de nuestra vida.










