En la última parte del currículum debemos mostrar nuestros conocimientos en idiomas, en informática y añadir cualquier circunstancia que puede ayudarnos a conseguir el puesto de trabajo vacante. Lo importante que sean los idiomas o los conocimientos informáticos para el puesto definirá en qué orden habremos de mostrar esos apartados (lo más esencial, en primer lugar).
En el apartado Idiomas, escribiremos en cada renglón los idiomas que dominamos y en negrita, indicando a continuación (sin negrita) nuestro nivel en dicha lengua. Según los requerimientos del trabajo, es posible que nos convenga diferenciar nuestro dominio escrito o hablado de la lengua. Por ejemplo, si no sabemos apenas de gramática inglesa, pero hemos convivido durante años con una persona anglosajona y somos capaces de comunicarnos eficazmente, en un cv destinado a un puesto de dependiente en una pequeña tienda (donde el único uso del idioma será para comunicarse con el cliente ocasional) podemos indicar que tenemos un dominio medio o alto de inglés hablado.
En el apartado Informática, debemos dejar claro que tenemos un dominio básico de los ordenadores indicando en negrita, para señalar a continuación sin negrita qué comprende dicho nivel (Nivel usuario: Windows, Internet, Correo electrónico). Si además podemos desenvolvernos con diversos programas, escribiremos en el siguiente renglón “Aplicaciones:” (en negrita) y los programas que manejamos, ya sea en ese mismo renglón o en diferentes renglones si son de diferentes áreas (ofimática, diseño gráfico, contabilidad, gestión hotelera…).
Respecto a la formación que tengamos en idiomas o informática, es recomendable ubicar dichos títulos o cursos en estos apartados, no en el de Formación. La razón es la siguiente: si un entrevistador desea conocer qué nivel tenemos con los idiomas o con los ordenadores, va a buscar dicha información en estos apartados, no en Formación. Además, con esta medida reforzamos la impresión de dominar estas habilidades: no es lo mismo leer solamente “Dominio de Contaplús” o “Nivel avanzado de inglés”, que leer esta misma información y a renglón seguido “Curso de Contabilidad Informatizada (150 horas)” o “Certificado 5º curso de Escuela Oficial de Idiomas”.
Por último, en otros datos reflejaremos notas adicionales importantes, como carné de conducir y vehículo propio, o disponibilidad inmediata para comenzar a trabajar. Pero también debemos incluir (si con ello no superamos las dos hojas de cv) características que poseamos y pensemos que pueden exigirnos en el puesto de trabajo que deseamos. Por ejemplo: si vamos a trabajar de cara al público, “Buen trato con el cliente”; si tendremos que coordinarnos con otros compañeros en el almacén, “Capacidad de trabajo en equipo”; si nos exigirán aprender un programa informático propio de la empresa, “Gran capacidad de aprendizaje”; si el trabajo implica turnos rotatorios, “Flexibilidad horaria”. Y si de todas las características que declaremos, hay alguna que sea más importante que las demás, la pondremos en negrita para que resalte más. Este es un recurso que usaremos en todo el cv para llamar la atención de lo que consideremos fundamental.








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