Una vez que tenemos claro qué perfil laboral vamos a reflejar en nuestro curriculum (es decir, hacia que puesto o sectores de trabajo lo queremos orientar), el siguiente paso es darle una estructura adecuada al mismo. Dentro de unas líneas generales, el formato de un curriculum es flexible, y debemos adaptarlo de manera que resalte nuestros puntos fuertes y exprese de un primer vistazo lo que el entrevistador quiere ver. Es importante recordar que un cv de una hoja es ideal; de dos hojas, es aceptable; de tres hojas, no debemos nunca hacerlo.
El primer apartado es el de los Datos Personales. En él vamos a incluir nombre, apellidos, DNI y vías de contacto como mínimo. Con vías de contacto me refiero a números de teléfono y correo electrónico (preferiblemente, una dirección email que sea relativamente formal, evitando nombres como “xiki_guay_18” o “elmakidelvino”). Opcionalmente, podemos añadir datos como nuestra dirección, población, o si tenemos carné de conducir y vehículo. Datos que no deben incluirse son el estado civil o el número de hijos.
El segundo apartado depende del tipo de cv que hagamos. Si vamos a optar a un puesto de trabajo en el que es necesaria la formación que tenemos para acceder a él, entonces debemos continuar con Formación. Sin embargo, si queremos optar por un puesto en el que no se necesita nuestra formación, pero sí importa la experiencia laboral que hemos tenido en el pasado, entonces el apartado Experiencia laboral es el que debemos poner en segundo lugar. Es importante comenzar nuestro cv con lo que el entrevistador quiere ver para la vacante. Y en tercer lugar situaremos el apartado que hemos considerado menos importante.
A continuación debemos reflexionar sobre qué habilidades poseemos relativas a los idiomas y con las nuevas tecnologías. Si no dominamos o conocemos con cierta habilidad otras lenguas, suprimiremos el apartado idiomas (y este consejo también sirve para la informática). También cabe la posibilidad (si necesitamos ganar espacio) de situar nuestras destrezas en estos campos bajo un mismo epígrafe: “Habilidades en Idiomas y Nuevas Tecnologías”.
Por último, en el apartado Otros Datos debemos incluir aspectos importantes que queramos añadir, como el carné y el vehículo (si no lo hemos dicho en Datos Personales), si tenemos disponibilidad inmediata para comenzar a trabajar, posibilidad de movilidad geográfica y otras características que hablen bien de nosotros y sirvan para el puesto de trabajo al que optamos.
En resumen, debemos adaptar la estructura del cv para que hable lo mejor posible de nosotros, resaltando nuestros puntos fuertes y minimizando nuestras debilidades (pero sin incluir datos falsos).











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